Artículos de Interés

La Fundación ARTEMISAN impulsará en 2017 estudios para la recuperación de especies de caza menor

FUNDACIÓN ARTEMISAN, institución que nace con el propósito de promover la investigación y la comunicación de la caza, así como dar solución a algunos de los problemas que el sector cinegético afronta en España, celebró un desayuno informativo con motivo de su presentación en sociedad. 

Formada por un amplio número de organizaciones del ámbito cinegético como Ademac o Aproca, Oficina Nacional de la caza, Federaciones de Caza de Andalucía, Castilla La Mancha, Extremadura o Castilla y León, y más de 60 empresarios privados, la FUNDACIÓN ARTEMISAN tiene como principal misión el fomento de la investigación con el fin de promover la actividad cinegética sostenible en España.

Por otra parte, la comunicación será el otro pilar sobre el que la FUNDACIÓN ARTEMISAN basará su trabajo con el propósito de poner en valor esta actividad y poder acercarla a una sociedad urbana cada vez más alejada de la realidad del mundo rural.

Según explicó D. José Luis López Schümmer: “La FUNDACIÓN ARTEMISAN surge de la iniciativa de entidades del ámbito cinegético, agrario y ambiental, cazadores, sector industrial armero y de la carne de caza, agricultores y propietarios de fincas privadas de España. Gracias al interés de todos ellos la FUNDACIÓN ARTEMISAN será capaz de desarrollar estudios ayuden a resolver asuntos tan importantes como el declive de algunas poblaciones de caza menor, la interacción de la fauna cinegética con la ganadería o el grave problema de la ‘seca de la encina’ que afecta directamente al futuro de las dehesas españolas, entre otros”.

Entre los proyectos de investigación que la FUNDACIÓN ARTEMISAN desarrollará en los próximos años destacan la realización de un estudio que exponga la realidad de lo que la caza aporta al Producto Interior Bruto de España, informes relacionados con el estado y la conservación del hábitat, con el desarrollo de estrategias de I+D+i en todo lo relacionado con las poblaciones y modalidades de especies y sus enfermedades con el fin de determinar su evolución y situación real. 

“El sector cinegético lleva décadas de invisibilidad ante los medios de comunicación generalistas. Las noticias que trascienden en la prensa no reflejan la realidad de esta actividad en España, ni su contribución a la conservación de la biodiversidad, el desarrollo socioeconómico de su entorno o el arraigo poblacional rural. Desde la fundación queremos impulsar este conocimiento”, añadió elPresidente de la FUNDACIÓN ARTEMISAN.

Por su parte, Luis Fernando Villanueva argumentó que: “La FUNDACIÓN ARTEMISAN aspira a convertirse en la herramienta de todo el sector cinegético español, de forma que los éxitos de este proyecto redunden en el beneficio de todas las asociaciones y cazadores de España. De la misma forma, en la FUNDACIÓN ARTEMISAN pueden participar no sólo asociaciones del ámbito cinegético y del sector privado, sino cazadores de a pie con mínimas cuotas. De hecho, próximamente realizaremos una campaña de captación de fondos con el objetivo de ampliar los presupuestos para la ejecución de los proyectos de investigación”. 

“Este es, sin lugar a dudas, un reto apasionante para el sector cinegético en España en el que entre todos tenemos que poner nuestra máxima ilusión y esfuerzo”, concluyó el Coordinador de la FUNDACIÓN ARTEMISAN.

Sensaciones de un agarre

Artículo de Rubén Duro Izquierdo

Antes de comenzar a escribir estas líneas, creo que es mi deber presentarme ante el lector que desee pasar un rato entretenido leyendo mis humildes palabras. 

Me llamo Rubén y nací en la provincia de Soria hace veinte años. Muchos me considerarán demasiado joven para tener la experiencia necesaria para escribir sobre este apasionante mundo sobre el que gira una gran parte de mi vida, el mundo de la caza mayor, pero yo considero que ya tengo una extensa trayectoria en estos derroteros para poder, al menos, intentar transmitir lo que representa para mi esta afición, lo cual no significa que no me queden todavía miles de cosas que aprender para llegar a ser un buen cazador.

Siempre he estado rodeado del mundo cinegético, mi padre a la vez que mis abuelos y mis bisabuelos han sido siempre cazadores, por lo que como se suele decir “la afición me viene de cuna”. Desde que nací siempre he estado rodeado de animales, trofeos, escopetas, campo… los cuales siempre despertaban en mi un gran interés, pero hay un elemento imprescindible en casi cualquier modalidad de caza que nunca debe faltar, aquel que nunca te falla, que es tu compañero fiel, y que crea en mi un sentimiento de orgullo y respeto, el perro.

Mi padre siempre ha tenido rehala, una rehala de las de antes, compuesta por una veintena de perros atravesados, perros incansables, valientes, con un buen olfato y una buena vista que combinan con una dicha que hacen estremecer el corazón de cualquier montero que se haga llamar como tal, la sensación de verlos correr detrás de un gran venado o un viejo y astuto jabalí no tiene  precio para mí y no la cambio por nada del mundo. 

Pero hoy no he decidido escribir sobre mis perros, he decidido escribir sobre uno de los momentos por los que a uno se le mete en la sangre el veneno de la caza, y este momento es el agarre.

Para los que no están puestos en el tema, un agarre es el momento en el que la pieza a cazar es acorralada por los perros, que la inmovilizan para que así se pueda realizar el remate a cuchillo. Es un momento emocionante que descarga un torrente de sensaciones en tu cuerpo que para alguien que no lo haya vivido, son muy difíciles de explicar pero voy a proceder a intentarlo para aquellos que todavía no han tenido la gran suerte de presenciar uno.

Cada agarre es un mundo, y que yo sepa, no hay dos iguales, sin embargo, todos comparten una serie de características que se repiten en la mayoría de los casos.

Durante el transcurso de la jornada cinegética, que ha sido mejor o peor, más corta o más larga, más dura o más suave, un escalofrío te recorre todo el cuerpo y lo notas otra vez, es otra vez esa sensación, esa sensación que te hace recorrer cientos de kilómetros para ir a cazar, esa sensación que hace que te levantes a horas que para el resto de los mortales son impensables, que te hace soportar largas jornadas de un frio helador o de un calor asfixiante, esa sensación que la mayoría no llega a experimentar nunca pero a mi hace que se me erice el pelo y me lata el corazón a mil por hora... un jabalí se encuentra cerca. No sabes por qué, pero lo sabes, se nota en el ambiente.

Es una sensación difícil de explicar, notas a los perros mucho mas alterados de lo normal y sabes que les ocurre lo mismo que a ti, ellos también notan la cercanía de un macareno, buscan incansables por todos los rincones imaginables y de repente sucede lo que llevas esperando durante apenas cinco minutos pero que a ti te parece una eternidad, escuchas a uno de tus perros comenzar a ladrar, es un ladrido distinto al resto que solo la experiencia te permite diferenciar de otros, y se produce un silencio de apenas un segundo en el que todos, perreros y perros intentamos averiguar la procedencia del mismo.

Cuando ya que por fin hemos logrado encontrar al señor de nuestros montes, el jabalí, todos los canes se dirigen hacia aquel ladrido que les indica que el animal se encuentra en aquella posición, tú los animas emocionado con tus voces, durante todo aquel jaleo de gritos, carreras y adrenalina los ladridos cambian de tono e intensidad, lo que se conoce por los entendidos como “ladrar a parao” y lo oyes, oyes gruñir al ansiado jabalí.

En ese momento te dan igual los kilómetros, los madrugones, el frío, el calor y si llevas dos horas de ojeo o doce, corres como alma que lleva el diablo entre chaparras y estepas hasta llegar al auxilio de tus perros. Tras una fatigante carrera llegas a aquel lugar y ves al animal defendiendo su vida con todas sus fuerzas contra la jauría de perros que, al igual que sus padres y sus abuelos en el pasado, se enfrentan con valentía contra el temido y admirado macareno.

Es una pelea de igual a igual en la que cualquiera de las dos partes puede salir muy mal parado, pero esta vez los perros han ganado y tienen al guarro firmemente sujeto, te acercas sigiloso por detrás, cuchillo en mano, y con cuidado le propinas una certera puñalada en el corazón que hace que el animal pierda rápidamente la vida. Hay que intentar siempre hacerlo de la forma menos dolorosa posible para él, por el respeto que este se merece y que se ha ganado con bravura. 

Notas cómo sus fuerzas se apagan y tan rápido como empezó todo aquel trajín se acaba, retiras a los perros con cuidado a la voz de “muerto, muerto”, compruebas las caras de satisfacción de los canes que ven su trabajo recompensado, los acaricias y compruebas que afortunadamente ninguno tiene heridas graves que un poco de Betadine no pueda curar. Tras indicar el lugar con una cinta roja o arrastrar al animal hasta algún camino cercano para poder aprovechar su carne te vuelves a poner en mano con los compañeros que te han estado esperando y prosigues tu camino, con una cara de tonto que no te la quita nadie mientras revives los momentos vividos y a la vez piensas en la próxima vez en la que podrás presenciar otra vez el ansiado momento en el que tus canes consigan agarrar otro esquivo y admirado jabalí.

 

PAPELES

Papeles, papeles, papeles…

Practicar la Caza, a día de hoy, desde el punto de vista de titular o propietario se ha convertido en una arriesgada y difícil práctica. A los impuestos municipales y gestión de caminos públicos por parte de los ayuntamientos, se unen, por parte de nuestra bien amada Administración autonómica, las matrículas anuales de coto, junto con una pléyade de trámites que hacen necesario, para cualquier titular, tener más asesores que cualquier gran empresa.

Los planes técnicos de caza, experimento de gestión, loable sin duda, para grandes cotos cercados, es una auténtica rémora cuando se trata de cotos de caza menor. Los criterios técnicos empleados por el legislador se basan en sesudos estudios que, en la práctica, se convierten en auténticos cuellos de botella para aprobar este trámite. Sin dejar de lado, por supuesto, las normas fiscales y laborales de obligado cumplimiento para cualquier español de a pie. Sería imposible, en estas líneas, enumerar todas las obligaciones que se le imponen a nuestros sufridos titulares y propietarios. Por ello lo injusta de la afirmación, empleada por esa pléyade de urbanitas que gozan de la moda de dejarse ver, de vez en cuando por el campo, de que “el campo es de todos”. Claro, cómo se nota que ellos no pagan la contribución (según diría algún que otro amigo propietario).

Por cierto… también nuestras administraciones podrían ofrecer algunas subvenciones a los cotos con la misma “alegría” que se le dan a determinados grupos pseudoanimalistas.

ARTÍCULO DE FRANCISCO BELTRÁN

POLÍTICA VALIENTE

Por desgracia, en los últimos tiempos nos estamos acostumbrando a asistir al triste espectáculo de la política amedrentada por el mundo animalista. Desde la suspensión de  una feria de caza por las presiones y ataques en las Redes Sociales a la tramitación de normas tan absurdas como la que ha llegado al Parlamento de La Rioja. Y todo sin que prácticamente nunca se alce la voz.

 

Porque es difícil, reconozcámoslo, decir hoy no ya que te gusta la caza o que estás a favor, sino simplemente que respetas esta tradición. Se llama practicar la empatía, pero en este país eso no se lleva demasiado.

 

Por eso, cuando vemos que nada más y nada menos que el Congreso de los Diputados da un paso al frente y defiende al sector de la caza, hay que aplaudir a quienes lo han hecho posible, y hay que hacerlo con el mayor de los convencimientos. Porque gracias a ellos el Parlamento, el lugar donde reside la voluntad popular, ha aprobado un texto que resalta el valor socioeconómico de la caza y su papel como herramienta fundamental de gestión para la conservación de ecosistemas y especies. ¡Ahí queda eso! Cuando más ataques llegan y hay más frentes abiertos nos encontramos con ese respaldo inesperado.

 

Justo cuando el sector empezaba a perder la confianza en los políticos y en la política.

 

Por todo ello desde ARRECAL queremos agradecer sinceramente el paso al frente que ha dado el diputado del Partido Popular Teófilo de Luis con esta propuesta que supone, entre otras cosas, cumplir lo que nos prometió en el debate organizado por la ONC antes de las elecciones de junio. Dicho y hecho.

 

También tenemos que agradecer el apoyo y las aportaciones al texto realizadas desde las filas del PSOE.

 

En el lado negativo tenemos al diputado de Ciudadanos, el andaluz Luis Salvador, que para apoyar la propuesta obligó a eliminar la frase que calificaba la caza como una práctica con raíces profundas en nuestras tradiciones. ¿De verdad ésa es la propuesta que plantea un partido político serio para un sector tan importante en España como la caza? ¿Eso es lo único que aporta? Nos da la impresión de que se trata, como tantas otras veces, de intentar quedar bien con todo el mundo, votando a favor sin aportar nada nuevo pero quitando parte del apoyo al sector, y eso, señor Salvador, no es lo que esperamos de quienes nos representan. Hay que ser valientes y pronunciarse.

 

Y si hablamos del fondo de la cuestión que usted plantea… ¿de verdad no sabe que ya en las cuevas prehistóricas españolas hay escenas de caza? ¿de verdad no sabe que si hay una tradición afincada en su tierra, Andalucía, es la caza, con centenares de sociedades locales por todo el territorio? ¿De verdad?

 

En cuanto a Unidos Podemos, nada esperábamos y nada conseguimos de un partido cuyo portavoz en esta materia es el representante de uno de los movimientos animalistas más radicales, como es EQUO. Ése es el camino que han elegido.

 

Así que desde ARRECAL aplaudimos este ejemplo de política valiente y confiamos en que sea sólo un primer paso, una muestra de que las cosas en este país por fin van a cambiar y de que se aproximan los tiempos en los que ser cazador no signifique ser criticado y perseguido. Porque sólo si es así esto habrá servido para algo.

 

ARRECAL


Foto: Teófilo de Luis durante el debate organizado por la ONC en junio de este año

NADA CAMBIA, MUCHO HA CAMBIADO

Artículo de Francisco Beltrán

Publicado en ABC Córdoba

Las caracolas han vuelto ya a la Sierra de Córdoba, epicentro de la Montería Española. Una nueva temporada ha comenzado y, tras tantos meses de silencio, esperemos que sea para bien.

Los problemas para los que amamos y sentimos la Caza como una forma de vida, no serán menores que en pasadas temporadas. A los avatares climatológicos, escasez de piezas, etc., habrá que añadir los cada vez más numerosos trámites burocráticos que las diferentes Administraciones se empeñan en cargar sobre el mundo de la Caza.

Pero el auténtico “cáncer” de la Caza y los Cazadores comienza a ser la actitud de diversos grupúsculos psdoanimalistas, empeñados en preservar sus privilegios económicos (en forma de subvenciones) y obsesionados, cada vez de manera más flagrante, no en defender los derechos de los animales, sino en acabar con Cazadores, Pescadores y personas relacionadas con el Mundo Rural.

Estos animalistas de pacotilla manipulan, mienten, provocan, acosan y ofenden a unos sectores, el de la Caza, la Pesca y, por qué no decirlo, la Tauromaquia, para su desgracia, LEGALES; que practican sus aficiones conforme a unas tradiciones milenarias; pero en vanguardia de la legalidad vigente.

Pobrecitos…, todo sea por el “!sálvese quién pueda!, que hay defender el pesebre”.

Pero esta vez han pinchado en hueso (aunque les moleste, un símil taurino). Han conseguido lo que parecía imposible, unir a Cazadores, Pescadores, Taurinos y personas vinculadas al Mundo Rural.

Debemos agradecérselo. Ellos mismos se han hecho un flaco favor. Ahora sí que no podrán acabar con nosotros. Plantaremos batalla a toda esta estirpe de vividores; pero lo haremos con la Ley en la mano, sin provocar como ellos, sin algaradas desaforadas y patéticas y, sobre todo con la Razón de nuestra parte.

Se trata de un mero ejercicio de Libertad individual, alejado de sus totalitarias imposiciones de pensamiento único.

Avisados quedan. NO PODRÁN CON NOSOTROS.

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